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Guía del profesorado

Tus alumnos van a fotografiar el cuadro eléctrico de una vivienda y a contestar un cuestionario sobre su instalación. Tú les das el código para entrar, miras lo que han contestado y les das el visto bueno. Esta guía cuenta lo que tienes que hacer en cada momento.

De un vistazo

  1. Tú, antes de empezar Creas el grupo y repartes los códigos
  2. Tu alumnado, fuera de clase Hace la foto del cuadro y contesta el cuestionario
  3. Tu alumnado Pulsa «Guardar borrador»
  4. Tú: sin este paso no se puede enviar Lo revisas en «Por revisar» y das el visto bueno, con correcciones si hacen falta
  5. Tu alumnado Corrige y pulsa «Enviar cuestionario»: ya cuenta para el estudio

Antes de la clase

Entra en la plataforma. En la web del proyecto, pulsa «Área privada» (arriba, con un candado) y escribe tu correo. La primera vez te pedirá tu nombre y apellidos, tu centro y su código postal, y una persona del proyecto comprobará los datos antes de darte acceso. Ya validado, cada vez que quieras entrar escribes tu correo y te llega un enlace. No hay contraseña. El enlace vale treinta minutos y lo puedes pulsar las veces que quieras durante ese rato.

Crea un grupo por cada clase. En tu panel, ponle un nombre que te sirva a ti (por ejemplo, «2º FP Electricidad tarde») y di cuántos alumnos son, hasta 60. Al momento tendrás un código QR para cada alumno, numerados del 1 en adelante.

Reparte los códigos. En la ficha del grupo tienes dos botones:

  • «Imprimir»: una hoja con todos los códigos numerados, para recortar y repartir en clase;
  • «Enviar por email»: te llega a tu correo, para que tú los hagas llegar como te venga mejor. Al alumnado no le escribimos nunca: no tenemos su correo.

Lo único importante es que cada alumno se quede siempre con el mismo código. Es lo que le deja dejar el trabajo a medias y seguir otro día, desde cualquier móvil.

Si quieres preguntarles algo más, escríbelo en «Cuestiones anexas», en tu panel. Les saldrá al final del cuestionario, con sitio para contestarte, también en la versión en papel. Pon una pregunta por línea: se lee mejor.

En clase, y después fuera de ella

En clase basta con explicarlo y repartir los códigos. El trabajo lo hacen fuera de clase, a lo largo de los días que tú decidas, en viviendas a las que tengan acceso: la suya, la de un familiar, la de un amigo o la de un vecino. Cada alumno puede hacer hasta cuatro. Cuantas más viviendas distintas, mejor para el estudio.

Con su código y el móvil, en cada vivienda el alumno:

  1. hace la foto del cuadro eléctrico;
  2. contesta el cuestionario, sin prisa y sin necesidad de seguir delante del cuadro;
  3. pulsa «Guardar borrador» cuando ha terminado.

Antes de que empiecen, recuérdales tres cosas: no se toca nada de la instalación, solo se mira y se fotografía; si la vivienda no es la suya, hay que pedir permiso antes de abrir el cuadro; y la foto tiene que dejar leer las letras de los interruptores. Si sale movida o lejos, la aplicación les pide que la repitan en ese momento: que le hagan caso, porque volver otro día a casa de un vecino a repetirla no lo hace nadie.

Quien prefiera el papel puede imprimir el cuestionario desde su propio código («El cuestionario en papel»), contestarlo a mano y pasarlo luego a la aplicación: las preguntas tienen el mismo número en los dos sitios. La foto, en cambio, va siempre por la aplicación. Si prefieres repartirlo tú, en «Formulario», en tu menú, tienes la misma hoja con el grupo y el número en blanco, lista para fotocopiar. El papel aparece cuando se abre la recogida, no antes.

Durante esos días, la ficha del grupo te enseña cuántas viviendas ha enviado cada alumno y, debajo de cada uno, las que tiene en marcha con su estado: «escribiendo, sin entregar», «por revisar» o «revisada, sin enviar». Pulsa sobre una para ver lo que lleva escrito y sus fotos. Es la forma de saber si el grupo avanza o a quién hay que recordárselo. Las revisadas que tu alumno no ha enviado no cuentan para el estudio hasta que las envíe, y solo tú se lo puedes recordar. Cuando venza el plazo, cierra el grupo; si alguien se retrasa, lo vuelves a abrir.

Después: tu visto bueno

Sin tu visto bueno, tu alumnado no puede entregar nada. El orden siempre es este: el alumno guarda el borrador, tú lo miras, y solo entonces le aparece el botón para enviarlo. Lo que llega al estudio es lo que escribió un alumno y miró su profesor. Eso es lo que le da valor.

Al alumnado no se le puede avisar de nada, porque no guardamos ningún dato suyo. Si tú no entras, su trabajo se queda esperando. Mira de vez en cuando la tarjeta «Por revisar» de tu panel.

La bandeja «Por revisar» reúne todo lo que te espera, de todos tus grupos. Lo mismo puedes hacerlo desde la ficha de cada grupo, alumno por alumno. Cada vivienda dice de qué alumno es y cuántas preguntas tiene contestadas. Pulsa sobre ella para desplegarla y verás sus fotos y sus respuestas sin cambiar de pantalla.

  • Si está bien, márcala. Cuando tengas varias, pulsa «Marcar como revisadas» y quedan todas con tu visto bueno. Solo puedes marcar las que has desplegado: lo que apruebas es lo que has visto.
  • Si hay algo que corregir, pulsa «Ábrela entera». Debajo de cada pregunta hay un hueco para escribir qué tiene que cambiar (por ejemplo, «la 6.4 no cuadra con la foto»). Al terminar pulsa «Marcar como revisada».

Corregir y dar el visto bueno son el mismo paso: le dices «ya lo he visto, cambia esto y envíalo». Tu alumno verá cada corrección marcada en su pregunta, la arreglará y pulsará «Enviar cuestionario». Ese envío es el dato definitivo. No hace falta contestarlo todo para enviar: si faltan preguntas, la aplicación le dice cuántas y le deja enviar así, y el estudio recibe la cuenta junto a sus respuestas.

Si te equivocas, «Devolver a borrador» le quita el visto bueno y la vivienda vuelve a quedar en tus manos. No se pierde ninguna respuesta.

Si prefieres corregir en papel: en la ficha del grupo, «Cuestionarios del grupo», o en la de un alumno, «Ver e imprimir sus cuestionarios». Salen todos los que te han entregado, con cada pregunta y un renglón «Corrección» debajo. Puedes imprimirlos, guardarlos en PDF, descargarlos o enviártelos por email. Escribe las correcciones a mano, devuélvele el papel a tu alumno y márcalo como revisado en la aplicación: sin ese paso no podrá enviarlo. Él corrige en la aplicación y envía. Las fotos no se imprimen: se quedan en la aplicación.

Otras cosas que puedes necesitar

  • Más alumnos de los previstos: en la ficha del grupo, «Cambiar el número de alumnos». Subirlo añade códigos nuevos al final. Bajarlo solo se puede si los últimos códigos no se han usado.
  • Dar por terminado un grupo: ciérralo con el interruptor de tu panel. Deja de admitir envíos, y lo puedes volver a abrir cuando quieras.
  • Un alumno que entregó en papel y no tiene móvil: puedes abrir tú su código y pasar sus respuestas. Una franja de aviso te dice en qué número de alumno estás: míralo antes de escribir, para no meterlo en el de otro.
  • Una vivienda que sobra: puedes borrarla, y ese alumno recupera el hueco para hacer otra.

Las fotos se guardan. Las ves tú, para revisar el trabajo de tu alumnado, y el equipo del proyecto. No están nunca en una dirección de internet a la vista de nadie, y no se pide ningún dato de quien vive en la casa ni del alumno.

La guía de tu alumnado también la puedes leer, en «Materiales» o al final de esta. Merece la pena: es lo que ellos tienen delante.

Si al entrar ves que la recogida está en pausa, es que el periodo de observación todavía no ha empezado. Puedes crear tus grupos y repartir los códigos; tus alumnos verán un aviso y no podrán enviar nada hasta que lo abramos. Te avisaremos por correo.

Si algo no funciona y no es la foto, escribe a quien te dio el acceso.

Leer la guía del alumnado, que es lo que tiene delante tu clase · Descargar en PDF para tenerla en clase

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